En los años treinta, la cantante inglesa Gracie Fields construyó La Canzone del Mare en Marina Piccola, y Capri ganó su canción del mar, un club de playa donde la isla todavía se reúne para bañarse bajo los Faraglioni. Estos pendientes llevan un pequeño corazón rojo con ese mismo romanticismo fácil y soleado, hechos para acompañar al collar Canzone o para cantar solos. En la oreja, una pequeña melodía que suena todo el día.
Detalles
- Pendientes de corazón en cristal rojo
- Baño de oro de 18k con esmalte, hecho en Portugal
- Evita el contacto con el agua, el perfume y las cremas para preservar el acabado